Todo lo que rodea al niño cumple su función en la formación y fortalecimiento de su falsa personalidad.
Si el niño es bonito y se lo dicen a cada momento, le crece el orgullo, el amor propio.
Si es inteligente y le dicen: “Mire que Usted es superior a los demás”, le estimulan el orgullo y la vanidad.
Si es un poco quedado en los estudios y se le desprecia, el instinto de odio hacia los demás crece en él, generándose yoes criminales y complejos de inferioridad.
Si al niño porque es de familia pudiente se le prohiben las juntas con niños de familias humildes, se le estimulan yoes crueles, orgullosos y egoístas.
Delante de los niños los padres no deben discutir, ni hacerse agravios, porque ellos consideran esas cosas como lo normal en la vida, que más tarde tienen que enfrentar.
Este tema de la personalidad, es necesario verlo a la luz de la Gnosis, porque justamente uno de los primeros pasos que debemos dar en los estudios Gnósticos es empezar a desintegrar todos los conceptos que tenemos de nosotros mismos; que si somos de buena familia, que si somos muy preparados, que si hemos hecho grandes
cosas, que si mi mujer es muy linda, que si es hombre muy admirado de todos; o por el contrario que si somos feos, que si somos pobres, que si somos ignorantes.
Todo esto, son complejos que no nos sirven sino de barreras psicológicas en nuestro camino, todos esos conceptos son del Yo y no más.
El V.M. Samael nos dice que en los primeros siete años de vida formamos nuestra personalidad aquí en el mundo, y es una personalidad que muestra todos nuestros Yoes, Egos de pereza, orgullo, celos, codicia, ira, envidia, gula, egoísmo, etc.
Si al entrar nosotros a los estudios Gnósticos no nos preocupamos por hacer un cambio de nuestra vida, pues dicha Personalidad continuará tal como se formó y no de otro modo.
Necesitamos matar esa vieja y anticuada Personalidad para que nazca otra nueva revestida con los Atributos del Ser.
Esto se debe hacer en los primeros siete años de estar en los estudios Gnósticos, por eso el V.M. Samael dice que hay siete años de Aprendiz, porque es cuando estamos realizando esta metamorfosis, saliendo de un cascarón podrido, de una falsa Personalidad, formando otra muy diferente, que nos sirva en el camino de la Iniciación, que no sea guarida de Yoes pendencieros, gritones, egoístas, orgullosos.
Este es el fundamento del trabajo en una persona que tome las cosas en serio.
Porque, así como necesitamos un tiempo para formar una personalidad mecánica, negativa y fría; así mismo necesitamos del mismo tiempo para desintegrar esa y formar otra, pero este ya no es un trabajo mecánico sino consciente, con sacrificio, con amor y comprensión.
Hemos visto el caso de muchas personas que dicen querer hacer un cambio en sus vidas, pero no se quieren resolver a desintegrar su muy querida y falsa personalidad, y así no se puede originar en nosotros un cambio radical.

